La boda del Cordero

I

En muchos pasajes del nuevo testamento, la relación entre Cristo y la iglesia se revela mediante el uso de las figuras del esposo y la esposa (Juan 3:29, 2 Corintios 11:2; Efesios 5:25-33; Apocalipsis 19:7-8, 21:1-22; 22:17) En la traslación de la iglesia, Cristo aparece como un esposo para tomar a su esposa para sí mismo  para que la relación que fue prometida pueda consumarse y que los dos puedan llegar a ser uno (Juan 14:1-3).

I.EL TIEMPO DE LAS BODAS SE REVELA EN LAS ESCRITURAS.

Será entre la traslación de la iglesia y la segunda venida. Antes del traslado, la V todavía prevé esta unión. De acuerdo con Apocalipsis 19:7, estas bodas suceden en el tiempo de la segunda venida de Cristo, por cuanto la declaración es “han llegado las bodas del cordero”. El tiempo “aoristo, elthen”, traducido “han llegado” significa una acto terminado que nos muestra que las bodas han sido consumadas. Se ve que estas bodas siguen a los eventos del Bimá de Cristo, por cuanto aparece con la esposa, aparece con las acciones justas de los Santos Apocalipsis 19:8. Y esto solo se puede referir a aquellas cosas que han sido aceptadas en el tribunal de Cristo. De esta manera las bodas deben colocarse entre el tribunal de Cristo y la segunda venida de Cristo.

En las bodas del Cordero se ve las acciones justas de los Santos, estas acciones justas son de los propios santos, como resultado del tribunal de Cristo. No es la justicia de Cristo pues esta justicia, la de Cristo, no es necesaria en el cielo pues le veremos tal como él es (I Juan 3:1-2), es decir veremos a Dios cara a cara, porque seremos tal como él es.

II. EL LUGAR DE LAS BODAS.

El  lugar de las bodas sólo puede ser en el  cielo. Por cuanto éstas siguen al tribunal de Cristo, que como se ha indicado, sucederá en el cielo y es desde el aire que a la iglesia viene cuando el señor regrese (Apocalipsis 19:14), las bodas deben tener lugar en el cielo. Ningún otro lugar sería adecuado para personas celestiales (Filipenses 3:20).  

III.  LOS PARTICIPANTES DE LAS BODAS.

Las bodas del cordero son un evento que solo envuelve a Cristo y a la esposa = iglesia. Se  mostrará más delante de Israel y de los Santos del antiguo testamento no acontecerá sino hasta la segunda venida de Cristo. Apocalipsis 20:4-6 aclara igualmente que los santos  de la tribulación no serán resucitados hasta este tiempo. Claro que sería imposible eliminar estos grupos del lugar de los observadores pero no pueden estar en la posición de los participantes en el mismo evento.

En relación con esto parece necesario distinguir entre “las bodas del cordero” y las “cena de las bodas” Las bodas del cordero son evento que tiene relación particular con la iglesia y sucede en el cielo.

La cena de las bodas  es un evento que envuelve a Israel y se realiza en la tierra. En Mateo 22:1 -14; Lucas 14:16-24 y Mateo  25:1-13 esta donde Israel está esperando el regreso del esposo (Cristo) y de la esposa (la iglesia), la fiesta de las bodas o cena está localizada en la tierra  particular relación con Israel. La cena nupcial entonces, llega a ser el cuadro parabólico de toda la era milenial a la cual se representa durante el periodo de la tribulación  invitación  que muchos rechazarán (Mateo 25:10-13) y por lo tanto, serán echados fuera, muchos aceptarán y serán recibidos en ella. Debido al rechazamiento la invitación también será hecha a los gentiles de manera que muchos serán incluidos. Israel en la segunda venida estará esperando que el esposo venga de la ceremonia nupcial para invitarlo  a esa cena, en el cual el esposo presenta a su esposa a sus amigos (Mateo 25:1-13).

En relación con el anuncio de Apocalipsis 19:9 “Bienaventurado los que son llamados a  la cena de las bodas del cordero” significa que son bienaventurados los que son invitados (Israel y gentiles) a la fiesta que Cristo  con la iglesia les hace, se decir a las cenas de las bodas y en esta fiesta participaran Cristo, la iglesia, Israel y los gentiles para que luego todos entren al milenio.

La iglesia que era el programa de Dios para este presente siglo ya habrá sido trasladada resucitada, presentada al hijo por el padre y constituida en instrumento por el cual la eterna gloria de Dios es manifiesta para siempre. Así la edad presente será testigo del comienzo del desarrollo de la consumación del propósito de Dios de “tomar de ellos… pueblo para su nombre” (Hechos 15:14).

Después de que estas cosas suceden todo en su debido orden entonces viene lo que la Biblia dice “LOS MIL AÑOS”.