El estado eterno

EL ESTADO ETERNO

Preparación para el reino eterno.

Aunque la palabra de Dios no da una gran  cantidad de detalles con respecto al reino eterno se da lo suficiente como para proporcionar a los hijos de Dios una plena seguridad de gloriosa bendición que les espera en su relación eterna con el Padre y el hijo. Entre la terminación del reino teocrático terrenal y la unión de ese reino con el reino eterno de Dios acontecieron ciertos  eventos trascendentales, de  manera que todo vestigio de rebelión arrancado y Dios como supremo.

I.La purificación del reino eterno.

Hay tres eventos predichos en la escritura que podrán verse como actos de purificación del universo de los vestigios de la  maldición, para que el reino eterno de Dios pueda manifestarse plenamente.

  1. La liberación de satanás y la revuelta satánica dirigida (Ap. 20:7-10)
  2. La purificación de la tierra por fuego (Ap. 20:9)
  3. El juicio de los pecadores ante el gran trono blanco (Ap. 20:11-15)

La liberación de satanás y la revuelta satánica dirigida.

Juan describe una escena en la tierra  en la terminación de la era milenaria que le produjo vértigos a la imaginación.

Cuando los mil años se cumplan, satanás será suelto de su prisión, y saldrá a engañar a las naciones que están en los cuatro ángulos de la tierra a Gog y a Magog, a fin de reunirlos para la batalla, el número de los cuales es como la arena. Y subieron sobre la anchura de la tierra y rodearon el campamento de los santos y la ciudad amada; y el Dios descendió fuego del cielo y los consumió (Ap. 20:7-9).

El propósito por el cual satanás suelto se discierne fácilmente por su actividad en el tiempo de su liberación.

El saldrá para engañar a las naciones ¿Cuáles? La que se reprodujeron en el tiempo de los mil años (Jer. 30:20; 31:29; Ez. 47:22; Zac. 8:5; 10:8) el número de los cuales es como arena del mar. La revuelta de satanás contra la teocracia, es un intento más de parte, de él para alcanzar la meta de su primer pecado (Is. 14:11-14). La liberación de satanás se considera en la escritura como la prueba final que pondrá de manifiesto la corrupción del corazón humano.

¡Ay! ¿Qué es el hombre? Ha sido probado en todas las condiciones  posibles; en la bondad del gobierno, la ley, la gracia, y entonces será probado en la gloria (los mil años). El propósito por el cual satanás será suelto, pues, será para que demuestre que, aun cuando el hombre sea probado en el reinado del Rey y en la manifestación de su santidad, siempre será un fracasado. Aunque aquellos que habrán estado en el milenio habrán sido salvos, no habrán sido perfeccionados. La progenie que tengan ellos durante la era milenaria nacerá con la misma naturaleza caída de pecado con la cual nacieron sus padres y por consiguiente necesitarán la regeneración, durante la administración del rey, en el cual reinará con el regimiento de su naturaleza “con vara de hierro”.

Y ahora sugiere la siguiente pregunta ¿Por qué estando él sobre el trono del universo permite al mal que él mismo aborrece, sacándolo de la prisión a Satanás?

A parte de alguna comprensión de la profundidad  de la depravación del corazón humano no se entienda como una multitud, “el número  de los cuales es como la arena del amar” (Ap. 20:8), puede revelarse contra el señor Jesucristo, cuando ha vivido bajo su beneficencia toda la vida. Pero en esta rebelión se demostrará que Dios es justo una vez más, cuando castigue el pecado. El juicio vendrá en forma de muerte física, mediante el descenso del fuego, sobre los rebeldes reunidos bajo el liderazgo de Satanás (Ap. 20:9) De esta manera, Dios quitará toda incredulidad del reino en preparación de ese reino para su fusión con el reino eterno de Dios.

B.Purificación de la creación.

Por causa del pecado de Adán en el huerto, Dios pronunció una maldición sobre la  tierra, cuando dijo: “Maldita será la tierra por tu causa; con dolor comerán de ella todos los días de tu vida. Espinos y cardos te producirá (Gn. 3:17-18). Se hace, por tanto, necesario quitar el último vestigio de esta maldición sobre la tierra antes de la manifestación del reino eterno”.

Y vi un trono blanco y al que estaba sentado en él de delante del cual huyeron la tierra y el cielo, y ningún lugar se encontró para ellos. (Ap. 20:11)

Este paso de la tierra presente se predice en un buen número de pasajes (Mt. 24:35; He. 1:10-12; Ap. 20:11).

C.El juicio de los pecadores.

Ante el gran trono blanco aparecerán todos “los muertos” (Ap. 20:12). Los resucitados para vida habrán sido todos los llamados del sepulcro mil años antes (Ap. 20:3-6). Los resucitados, que menciona este pasaje serán juzgados y lanzados a la muerte segunda (Ap. 20:14) son los de la segunda resurrección, esto es la eterna separación del reino de Dios en todo (1 Co. 15:28).

El propósito de Dios en los juicios antes del milenio será el de recoger “de su reino a todos los que sirven de tropiezo, y los que hacen iniquidad”  y echarlos “en el lago de fuego; allí será el lloro y el crujir de dientes” (Mt. 13:41-42). El propósito de Dios de los juicios antes del milenio es de quitar el reino eterno a “todos los que hacen iniquidad”. Mediante ese juicio la soberanía absoluta de Dios será entonces manifestada.

Con respecto a la retribución de los perdidos, es importante observar que el lago de ¡fuego es un lugar, no simplemente un estado, aunque envuelve un estado (la muerte eterna).

Todo esto ocurre al final de los mil años (Ap. 20:11-15).

II.Creación de los cielos y de la tierra nueva.

Después de la disolución del presente cielo y la presente tierra, al final del milenio, Dios creará un cielo nuevo y una tierra nueva (Is. 66:22; Ap. 21:1; 2 P.3:13). Mediante un acto creador de Dios pondrá en existencia un cielo  nuevo y una tierra nueva. De la manera como Dios creó los actuales cielos y tierra para que fuesen escenario de su despliegue teocrático, así creará  Dios los cielos y tierra nuevos para que sea escenario del reino eterno teocrático de Dios.

Entonces será eternamente cierto “He aquí  el tabernáculo de Dios con los hombres, y él morará con ellos; y ellos serán su pueblo y Dios mismos estará con ellos como su Dios” (Ap. 21:3). La creación de los cielos y de la tierra nueva es el acto preparatorio final en preparación para el reino eterno de Dios. Será entonces verdad que Dios tiene en el cual “mora la justicia” (2 P. 3:13).

En ese momento es que los de la era milenaria, (Israel, gentiles) que se reprodujeron, serán glorificados, y serán como la iglesia que fue glorificada antes del milenio. Entonces en el estado eterno, sino que todos serán como Dios, porque  Dios estará “en” nosotros y nosotros “en” Dios (Ap. 21:7).

Está es una realidad eterna.

 Uno de los propósitos que ha de realizarse durante la tribulación es la preparación de la nación de Israel para el reino que ha instituirse (el milenio) al regreso del Mesías en cumplimiento de los pactos con Israel.

Dice Jehová, y destruiré las naciones entre las cuales te esparcí; pero a ti no te descubriré, sino que te castigaré con justicia; de ninguna manera te dejaré sin castigo. (Jer. 6:16).

La duración de la gran tribulación es de siete años (dn. 9:27). Estos siete años de gran tribulación, es conocido como “Un mal que viene” (Ez. 7:1-5), “día de Jehová y muy terrible” (Jl. 2:11), “la  hora de la prueba que ha de venir sobre el mundo entero” (Ap. 3:10), “día de ira” (Sof. 1:15), “Ira del cordero” (Ap. 6:16).

Es una prueba para Israel, donde Dios por medio esta prueba, hará el propósito de purificación.

Y los fundiré como se funde la plata, y los probaré como se prueba el oro. El invocará mi nombre. Y yo le oiré, y  diré: Pueblo mío; y él dirá: Jehová es mi Dios (Zac. 13:9).

Este programa se desarrolla en un estricto orden cronológico, una cronología detallada de los eventos predichos en relación con la nación de Israel se nos da en la importante profecía del señor en Mateo 24:1-25:46

Los discípulos se le acercaron, diciendo: Dinos, ¿Cuándo serán estas cosas, y que señal habrá de tu venida, y el fin del siglo (mundo)? Mateo 24:3.

Todo el pasaje de Mateo 24 y 25 fue escrito para contestar esta pregunta a las señales de la venida del Mesías, que pondría fin a esta era.

La reseña que hace el señor de los eventos del periodo de la tribulación puede, por tanto, determinarse de la siguiente manera:

En la primera mitad de la tribulación (tres años y medio), Israel experimentara los castigos de los eventos de los versículos 4 al 8 de Mateo 24.

Mateo 24:4-8 es lo mismo de los  sellos de Apocalipsis 6, aunque Israel morará en relativa seguridad de acuerdo con el falso pacto (Dn. 9:27). A la mitad de la gran tribulación (los segundos tres años y medio) se desatará una gran persecución (Mateo 24:9) (Ap. 12:12-17) por causa del desolador (el anticristo)  (Mateo 24:15); (2 Ts. 2:8-9), este anticristo (desolador) de estos versículos, es el mismo de Apocalipsis 13:1-10 y su obra es la misma, este desolador hará que Israel huya de la tierra (Mateo 24:16-20 con Apocalipsis 13:10). El Israel incrédulo será engañado por el falso profeta (Mateo 24:11 con Apocalipsis 13:11-18); y caerá en la apostasía (Mateo 24:12, 24 con 2 Ts. 2:11). El Israel creyente será un pueblo de testigos que llevará buenas nuevas de que estos eventos anunciaran la proximidad del Mesías (ellos predicarán el evangelio en la gran tribulación Mateo 24:14). Este periodo terminará con la segunda venida del Mesías (Mateo 24:27-28). Tal parece ser el resumen que hace el señor de la cronología del período de la tribulación.

Después de la descripción del periodo de la gran tribulación, el señor lleva la cronología  de los eventos un paso más allá, al describir la segunda venida (Mateo 24:30-37, comp. Apocalipsis 1:7; 19:11-14).

Con respecto a esta venida se mencionan varias cosas

  1. Tendrá lugar “inmediatamente después de la tribulación de aquellos días” (Mateo 24:29 comp. Con Apocalipsis 19:2).
  2. Será predicha por señales en el cielo (Mateo 24:29 comp. 2 P.)
  3. Entonces aparecerá la señal del hijo del hombre (Mateo24:30 comp. Con Apocalipsis 1:7)