El gran trono Blanco

 EL JUICIO DEL GRAN TRONO BLANCO                                                                                    

Este juicio del gran trono blanco (Ap. 20:11-15) bien podría llamarse juicio final. Constituye la terminación del programa de resurrección y de juicio de Dios.

  1. A.El tiempo del juicio. Se indica claramente que este juicio sucederá después de la expiración del reino milenario de Cristo.

Pero los otros muertos no volvieron a vivir hasta que se cumplieron mil años. (Ap. 20:5)

Y vi a los muertos, grandes y pequeños, de pie ante Dios; y los libros fueron abiertos, y otro libro fue abierto el cual es el libro de vida; y fueron juzgados los muertos por las cosas  que estaban escritas en los libros, según sus obras. Y el mar entregó los muertos que habían en él; la muerte y el Hades entregaron los muertos que habían en ellos; y fueron juzgados cada uno según sus obras (Ap. 20:12-13).

  1. B.El lugar del juicio. Este juicio ocurrirá, no el cielo, ni en la tierra, sino en alguna parte de los dos.

Y vi un gran trono blanco al que estaba sentado en él, de delante del cual huyeron la tierra y el cielo, y ningún lugar se encontró para ellos (Ap. 20:11).

  1. C.Los sujetos que serán sometidos a juicio. Es evidente, según el pasaje mismo, que este juicio de los llamados “muertos” es para muertos mismo, porque ellos son de  la segunda resurrección para condenación. Se ha demostrado previamente que el programa de resurrección de los salvos había terminado antes que comenzará el milenio. Los únicos que fueron dejados sin resucitar fueron los muertos “no salvos”. Estos deben ser pues, los que serán sometidos al juicio de la muerte eterna (Ap. 20:15).

Peters dice: (Reino teocrático; Vol. II pag. 382)

El juicio de Apocalipsis 20:11-15, después de los mil años no es para las naciones vivas (pues ellas perecieron poco tiempo antes, Apocalipsis 20:7-9), sino preeminentemente contra los “muertos”. Sólo los muertos se mencionan, y quienquiera que le agregue a esto naciones vivas… muy ciertamente le está añadiendo a la profecía.

  1. D.La base de juicio, contrario al  mal concepto popular, no será para determinar si aquellos que estarán antes ese tribunal serán salvos o no. Todos los salvos habrán sido salvos y habrán entrado en su estado eterno. Los que serán bendecidos eternamente habrán entrado ya en su bendición. Este es más bien un juicio contra las malas obras de los NO salvos. La sentencia de la “segunda muerte” habrá caído sobre ellos. (Ap. 20:12; 21:8)…

Como en el juicio de los gentiles las obras demostraron fe o falta de fe, así, en este caso, las obras se demostrarán la ausencia de vida, y por consiguiente digno de justicia (condenación).

  1. E.El resultado del juicio. El resultado de este juicio se ve muy claro en Apocalipsis 20:15. “Y el que no se halló inscrito en e l libro de la vida fue lanzado al lago de fuego”. La separación de Dios es el destino eterno de los no salvos.

Parecería que aun el observador superficial podría ver que la palabra de Dios no se puede usar para sostener la idea de un juicio general, cuando hay no menos de ocho juicios  diferentes que se mencionan en la escritura, cada uno con un tiempo, un lugar, unos sujetos, una base y un resultado diferente. Aquellos que proponen tal juicio general identifican el juicio contra los gentiles (Mt. 25:31-46) con el juicio del gran trono blanco (Ap. 20:11-15). Hay un número de distinciones entre estos dos juicios que hacen imposible que sean el mismo juicio. En Mateo, no hay ninguna resurrección antes del juicio, sino solo una reunión de sus elegidos (24:31); mientras que en Apocalipsis es contra los muertos. En Mateo las naciones son juzgadas, pero en Apocalipsis el juicio no podría ser de identidades nacionales, por cuanto el cielo y la tierra han huido y, puesto que las naciones ya han pasado de la tierra, no podría describir el mismo evento. En Mateo, el juicio ocurre en la segunda venida de Cristo a la tierra, pero en Apocalipsis ocurre después de los mil años. En Mateo aparecen dos clases: los justos y los malos; pero en Apocalipsis solo aparecen  (muertos). En  Mateo algunos entraron al reino, en Apocalipsis todos son condenados.

En Mateo, el juez se sienta en el trono su gloria (Mt. 25:31); pero en Apocalipsis, él se sienta en el gran trono blanco. En Mateo, la venida de Cristo precede, pero en Apocalipsis no se menciona ninguna venida ya que Corsito ha estado en el milenio (en la tierra). En Mateo se menciona al hijo del hombre y tres clases de hombres (ovejas, cabritos y hermanos) y ángeles; pero en  Apocalipsis sólo aparecen Dios y una clase de hombres. Estas consideraciones parecen suficientes para sostener la afirmación de que éstos no son uno y el mismo juicio, sino dos partes separadas del programa de juicio de Dios.

El segundo advenimiento de Cristo es un evento concluyente en el programa de Dios para con los justos, pero el programa concluyente de Dios para los malos será del milenio. Tales eventos no se pueden minimizar de su justo lugar en el programa de Dios para las edades.